LOS DESAFÍOS 



El primero de todos los desafíos es la toma de conciencia. Por ejemplo, a pesar del claro problema de escasez de agua, el estilo de dieta alimentaria a nivel mundial está cambiado e incluye más carne roja y otros alimentos cuya producción requiere grandes cantidades de agua. El impacto del ganado, como el vacuno, en los recursos hídricos ya es enorme de por si actualmente, y eso sin incluir el agua utilizada para procesar al carne, la leche y otros productos lácteos.
Pero antes de cambiar lo que comemos tenemos que cambiar cómo lo comemos, y esto implica malgastar menos. Aproximadamente el 30% de los alimentos producidos en el mundo se malgastan, ya sea porque los productores utilizan pésimos medios de transporte  o porque los consumidores simplemente tiran comida. La mejora del almacenamiento, campañas de toma de conciencia y dietas más saludables ayudarán a reducir el malgasto de alimentos y, por lo tanto, también del agua.
Sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el mundo, el informe destaca también el enorme desafío que suponen los desastres naturales. El 90% está relacionado con el agua. Las sequías, por ejemplo, afectan a la producción agrícola, lo que conlleva escasez de alimentos y el aumento de precio de los productos básicos. El precio del trigo, por ejemplo, prácticamente se duplicó en el verano de 2010 como consecuencia de una serie de sequías.
El informe hace hincapié en el cada vez mayor riesgo de desertificación, de degradación de la tierra y sequías (DLDD en sus siglas en inglés). Estimaciones recientes indican que prácticamente dos mil millones de hectáreas en todo el mundo, el equivalente a dos veces el tamaño de China, ya están degradas, y a menudo de manera irreversible. Cerca de 1.500 millones de personas viven en territorios afectados por el DLDD, encontrándose así en situación de riesgo de sufrir escasos recursos hídricos y malnutrición.
Así mismo, el informe indica también la existencia de una serie de efectos secundarios generalizados provocados por la escasez de agua que incluyen migraciones masivas, cambios en los modos de subsistencia,  conflictos regionales y epidemias.